KREAN vuelve a SMC para conocer la experiencia del cliente al año de la entrega de sus nuevas instalaciones

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KREAN vuelve a SMC para conocer la experiencia del cliente al año de la entrega de sus nuevas instalaciones

Cuando se cumple un año desde la entrega a SMC de sus nuevas instalaciones en el polígono de Júndiz de Vitoria-Gasteiz, los responsables del proyecto en KREAN regresan con el fin de conocer y hacer una valoración de la experiencia de los responsables, trabajadores y visitantes de SMC respecto a este proyecto, sus vivencias durante el primer año y en los previos del proceso de diseño y construcción.

Hemos sido recibidos por el consejo de dirección, encabezado por David Gallego, Director General, acompañado de Sonia Pueyo, Directora Comercial, Patxi Andonegui, Director de Producción y Logística, y Gorka Landa, Director Financiero. Desde el vestíbulo de recepción y showroom, desde el que se vislumbra la nave de producción, hemos subido por las escaleras para acceder a una de las muchas salas de reuniones del nuevo edificio, que cuenta con una inmejorable vista del pueblo de Zuazu, uno de los valores de la ubicación de SMC.

Más allá del carácter formal propio de un encuentro entre cliente-proveedor, respiramos un ambiente de confianza en la comunicación fruto de un largo proyecto de colaboración en el que los presentes han trabajado codo con codo con un objetivo compartido: el éxito del proyecto en la consecución de los objetivos de SMC y de KREAN. Hablamos de ello.

Vayamos al principio ¿Cómo llegasteis a decidiros por KREAN para este proceso?

Teníamos la necesidad de ampliar nuestra sede y lo desconocíamos todo sobre el proceso de construcción de un edificio. Después de una fase de consultas y búsqueda, entramos en contacto con vosotros y con otras empresas. Finalmente nos decidimos por trabajar con KREAN porque, por un lado, en los contactos iniciales demostrasteis una disposición natural al avance de propuestas y conceptos, cosa que valoramos positivamente, y por otro, más allá del proyecto necesitábamos construir una relación, y con vosotros fue fácil desde el principio. Actuabais de un modo muy similar a como lo hacemos en SMC y eso nos dio confianza. Con un horizonte de tres años de trabajo era importante colaborar con un equipo cercano, accesible y con una cultura de trabajo con la que nos sentirnos todos reconocidos.

En KREAN pretendemos hacer equipo, que el cliente se sienta coautor del proyecto. ¿Cómo os habéis sentido en el proceso? ¿Se ha conseguido esto en todo o en parte?

Hemos disfrutado. Recordamos el día que nos propusisteis “ir de compras de edificios” y estuvimos viendo distintas soluciones de fachada. Nos preocupaban las horas que debíamos dedicar a este proceso y, al final, ha pasado volando. Hemos aprendido, ha sido una experiencia vibrante y, visto con perspectiva, ha sido fácil, superando momentos de tensión y conflicto con una confianza, esfuerzo y dedicación por parte de todos.

Durante el proceso hemos sido conscientes de que los avances en las reuniones fueron debidos el esfuerzo que había detrás, trabajo previo de preparación y estructuración que las hacía muy productivas. Además, las ideas y planteamientos eran claras y comprensibles, y, en general, iban acompañadas de soluciones concretas que las hacían más creíbles.

¿En qué medida se siente el resultado como propio y qué soluciones veis más como fruto del diseño de KREAN?

Nos identificamos absolutamente con el resultado. Tenemos las instalaciones que queríamos, tanto para los que trabajamos en la sede como para compartir con las visitas, con 25 salas de reuniones para 200 personas, sin archivo de papel, con unos espacios y circulaciones representativos…

Por otro lado, hay zonas en las que quizá nos hubiese gustado que impusieseis más vuestro criterio, que no nos dejaseis solos en la toma de decisiones. Las salas que vuelan sobre el espacio productivo, con un concepto de “máquinas conectadas” nos preocupan pensando en su mantenimiento y limpieza. Ahora están bien, pero tenemos dudas respecto al futuro.

¿Han sido “razonables” las molestias que causa una intervención tan importante en unas instalaciones que no han parado de funcionar?

En general se planificaron bien los movimientos, no ha habido que parar en ningún momento, por lo que podemos decir que la incidencia de la obra en el funcionamiento de la planta fue mínima.

¿Se han controlado y cumplido las expectativas económicas?

El valor percibido es mayor del que esperábamos antes de empezar. El resultado ha sido el esperado y sobrevivimos las dos partes a la inflación y la crisis de los suministros. Para nosotros era fundamental que lo que habíamos anunciado a la central en Japón se cumpliese y así fue.

Sobre lo que no funcionó del proceso, ¿Qué haremos de otra manera la próxima vez?

Quizá en la próxima ocasión tenga más sentido un método de libros abiertos, que nos informéis del estado de cuentas de la obra y apliquéis un margen.

¿Cómo habéis vivido la fase de postventa?

Se han ido solucionando los problemas, atendiendo la lista de remates e incidencias (en baños, alguna filtración de agua…). La puesta a punto de la climatización ha sido más larga de lo deseable.

Los trabajos posteriores realizados en oficinas y nave se han realizado con comodidad, los espacios destinados al laboratorio y al show-room han acogido bien a los y las profesionales que han trabajado en ellos, que se han sentido cómodos. Los equipos de decoración y equipamiento han valorado muy positivamente el diseño del edificio y la disposición de los espacios.

¿Qué no ha salido bien o ha quedado por debajo de expectativas?

Esperábamos una homogeneidad mayor en el suelo de producción. Por otro lado, visto el éxito de las salas que están en el interior de la nave, deberíamos haber implementado un mayor aislamiento acústico.

Hay espacios como el vestuario y el laboratorio que deberían ser más amplios, y lo que se definió como sala multiusos, como un posible gimnasio, se ha convertido en cuarto de mantenimiento. Nos hemos quedado sin un espacio para estas actividades.

Sabemos la importancia que le da la organización a la satisfacción de las personas que trabajan en SMC. ¿Sienten que sus condiciones han mejorado? ¿Están satisfechas?

Están sorprendidos y orgullosos. Las nuevas instalaciones se han presentado tanto al personal de SMC en Vitoria-Gasteiz como al de las delegaciones. Se han realizado jornadas/presentaciones internas y también para clientes y proveedores, y la acogida ha sido muy positiva. El equipo humano que conforma SMC está satisfecho y haciendo nuevos usos del edificio en consonancia con lo proyectado, conviviendo con naturalidad y dinamismo las salas informales con las formales, los espacios abiertos y los cerrados…

¿Estáis satisfechos con los objetivos de calidad alcanzados?

Cuando empezamos con este proceso entendíamos que debíamos ser la sede de referencia de SMC en Europa, y hoy podemos decir que lo es. De no haber acometido esta reforma y ampliación, nos habríamos quedado atrás respecto a los objetivos de la matriz en Japón. Lo que hemos hecho es lo que está haciendo el resto de la corporación y lo que hacen algunos de nuestros clientes y proveedores. Es una evolución de los espacios de trabajo en la que no nos podíamos quedar fuera.

Cuando nos visitó el vicepresidente de la corporación dijo «este edificio es todo él un showroom». Y es precisamente lo que queríamos conseguir. Somos una empresa que ambiciona liderazgo, queremos ser vanguardia, y estas nuevas instalaciones son el reflejo de ello.

¿Qué ha sido mejor de lo esperado o, incluso, que no estuviese pensado y esté funcionando mejor o de un modo distinto a lo que se había pensado?

La flexibilidad del edificio. Podemos tener 4 clientes y un evento al mismo tiempo y el edificio los acoge sin problemas. Además, como hemos dicho, vemos que el cliente lo vive como antesala de lo que va a experimentar cuando tenga implementado el proyecto que le estamos desarrollando, y eso nos ayuda mucho en la relación. Como nota colorida diremos que nos gusta mucho ver cómo, cuando hay un aguacero, las gotas resbalan por el vidrio del muro cortina.

¿Recomendaríais alguna de las soluciones planteadas a otra sede de la corporación?

En la corporación, entre nuestros clientes y en el entorno de la ciudad ha gustado mucho. Queríamos tener un revulsivo y hay quien lo llama el Guggenheim de Júndiz.

¿Cómo definiríais en una frase la experiencia?

MUY SATISFACTORIA. El valor de escuchar al cliente es un valor que tenéis en KREAN y no es fácil de encontrar.

Nos quedamos con eso. Os hemos escuchado y nos reafirmamos en que sólo podemos alcanzar el éxito en los proyectos y satisfacer a nuestro cliente si entendemos bien lo que quiere. Por eso preguntamos y ESCUCHAMOS.

Muchas gracias a David, Sonia, Patxi y Gorka por la atención, disposición y confianza con la que nos habéis recibido, y muchas gracias a SMC por darnos la oportunidad de compartir futuro con vosotros.